LA ACUSACIÓN DE AGUEDA CISNEROS “ BRUJA “ — TARAZONA (ZARAGOZA)

Compartelo con tus amigos

La leyenda o historia data del año 1636 sobre Catalina Cisneros que en esa época tenía 50 años, estaba casada y, al parecer era una mujer sencilla; era vecina de Tarazona y tenía mala fama en la parroquia de San Miguel.Se declaraba como cristiana y demostraba ser buena conocedora de su doctrina. En la causa en la que se registra su juicio aparece la intervención de 30 testigos, algo que testimonia la elevada fama que tenía entre sus vecinos. Las acusaciones eran las siguientes: bruja y hechicera, utilización de conjuros prohibidos y maleficios, ligue y desligue de personas. Posesión de aceites para curar todas las heridas, a los que añadían hierbas cogidas en la noche de San Juan.Uno de los que testificaron alegó que un pariente no pudo consumar el matrimonio en dos años y la causa fue atribuida a los maleficios de Águeda, de quien se decía que los había ligado al principio y desligado después. El mismo hecho se repitió con otros dos hombres casados jóvenes con mujeres también jóvenes. Se dijo también de ella que daba mal de ojo a las criaturas y éstas morían; que anunciaba tormentas y pedrisco, curaba enfermedades y maleficios para lo cual disponía de un laboratorio mágico con un gran número de bote y pucheros con diferentes ungüentos y plantas.En la misma causa también se incluyó una relación detallada de todo lo hallado y también figura la defensa de la acusada, quien responde con la razón y la lógica de su parte. La causa fue designada como “supersticiosa”. Fue advertida y se suspendió la causa sin castigo el día 10 de enero de 1642.Este es un caso que podría extenderse a cierta generalidad, pues muestra una clara situación de acusaciones formuladas por los vecinos y el repudio y rencillas con una de sus vecinas, a quien no deseaban ningún bien.


Compartelo con tus amigos